Presentación

LA OBRA

Gallo pop es una obra de arte pública monumental basada en uno de los símbolos más importantes de la cultura portuguesa: el gallo de Barcelos. Conocedora de su valor estético y fuerza simbólica, la artista recrea el gallo de Barcelos con una mirada contemporánea, uniendo la tradición del azulejo portugués hecho a mano con la moderna tecnología led.

Respetando la riqueza estética del gallo de Barcelos, Vasconcelos realiza cuatro importantes transformaciones en este símbolo: lo amplía a escala monumental (10 metros de altura); lo reviste con unos 17.000 azulejos diseñados en el estudio de la artista y fabricados y pintados a mano en el centenario taller Viúva Lamego; e introduce un espectacular juego de luz y sonido que incluye una composición del músico Jonas Runa y cerca de 15.000 bombillas led que cubren las coloridas superficies de la obra y van dando lugar a distintas interpretaciones, a medida que se transforma la pieza según avanzan las horas del día. La extraordinaria riqueza de las múltiples simbologías asociadas al gallo en distintos países y culturas confiere a la obra una dimensión internacional de gran singularidad.

 

GALLO POP (POP GALO), 2016
Azulejos Viúva Lamego pintados a mano, leds, fibra de vidrio, hierro, fuentes de alimentación, controladores y sistema de sonido
Luces y sonido: Jonas Runa
900 x 372 x 682 cm
Colección de la artista
Obra producida con el patrocinio de Gallo Worldwide

ITINERANCIA

Gallo pop (Pop Galo) comenzó su viaje en Lisboa en noviembre de 2016 con ocasión de uno de los eventos internacionales más relevantes de la capital portuguesa: la WEB SUMMIT. Pekín acogió la escultura en marzo de 2017 como celebración del Año del Gallo del calendario chino. En 2018 la obra viajó a Bilbao como parte de la exposición en solitario Joana Vasconcelos. Soy tu espejo, del Museo Guggenheim Bilbao, 29 de junio-11 de noviembre. A finales de 2018, va hasta la ciudad cuya leyenda le dio origen, Barcelos, donde se quedará hasta septiembre de 2019.

LA LEYENDA DEL GALLO DE BARCELOS

El gallo de Barcelos, uno de los iconos más importantes de Portugal, remite a una leyenda medieval.

Una de las versiones de la misma narra cómo los habitantes de la pequeña localidad norteña de Barcelos estaban alarmados por un crimen cometido que había quedado sin castigo. Un peregrino que pasó un día por Barcelos fue denunciado ante el juez como el culpable. A pesar de declararse inocente, el peregrino fue detenido y condenado a la horca. Antes de ser ejecutado, pidió como último deseo que le llevasen ante el juez que había dictado su sentencia. En casa del juez, que estaba a punto de trinchar un gallo asado, el peregrino rezó y pronunció las siguientes palabras: "Es tan cierto que soy inocente, como que este gallo cacareará antes de que acabe el día". Todos rieron, pero para el gran asombro de los presentes, antes del final del día, el gallo se levantó y cacareó. El juez corrió hasta el patíbulo y liberó al pobre peregrino inocente.

El gallo de Barcelos es hoy en día la pieza más popular de la alfarería tradicional portuguesa; es emblema de honestidad, integridad, confianza y honor, y se cree que da suerte y felicidad.